El Real Madrid supera al Benfica y se clasifica para octavos: 2-1 en el Bernabéu
Real Madrid 2-1 Benfica — Playoff Champions League — 25 de febrero de 2026
Una noche europea de máxima tensión
El Real Madrid superó al Benfica por 2-1 en el Santiago Bernabéu. Sin embargo, la victoria no llegó sin sufrimiento. Por ello, los goles de Tchouaméni y Vinícius Júnior fueron claves para sellar el pase a octavos de final de la Champions League con un 3-1 global.
El inicio sorprendió al Bernabéu. En concreto, el Benfica partió con coraje, presionó alto y al minuto 14 encontró el vantaggio con Rafa Silva, hábil para insertarse entre las líneas y batir al portero con un disparo preciso. Sin embargo, la reacción del Real fue inmediata. Por ejemplo, apenas dos minutos después, Tchouaméni igualó con una conclusión potente desde el límite del área tras una combinación rápida con Valverde.
A partir de ahí, el partido se encendió. Por un lado, el Real aumentó el posesión y empujó especialmente por las bandas con Vinícius Júnior. Por otro lado, el Benfica se mantuvo compacto y buscó salir en velocidad. Además, a mediados del primer tiempo llegó un gol anulado a Arda Güler por fuera de juego tras revisión del VAR. En consecuencia, el marcador se mantuvo igualado y la tensión en las gradas fue en aumento.
No faltaron tampoco los momentos duros. En particular, un choque entre Raúl Asencio y Eduardo Camavinga obligó al cuerpo médico a intervenir durante varios minutos. Además, hubo varias amonestaciones y muchos duelos físicos a centrocampo. Por tanto, fue una clara señal de lo muy combatida que estaba siendo la eliminatoria.
Vinícius decide en el tramo final
En la segunda parte, el Benfica rozó de nuevo el vantaggio con una conclusión que golpeó el travesaño. No obstante, el Real siguió aumentando la presión ofensiva en busca del gol decisivo. Finalmente, la svolta llegó al minuto 80. En ese momento, Vinícius Júnior partió en contragolpe sobre un pase de Valverde y firmó el 2-1 con frialdad ante el portero. Por ello, el Bernabéu estalló de alegría.
Cabe destacar también la ausencia en el banquillo de José Mourinho, que no pudo sentarse en su lugar al estar sancionado tras la expulsión en el partido anterior. Sin duda, una presencia que se echó en falta en el pre-partido dado su rico pasado en noches europeas.
En el tramo final, el Benfica intentó el asalto con balones largos y centros al área. Sin embargo, el Real defendió con orden y se llevó una victoria sufrida pero merecida. En definitiva, una noche espectacular, llena de episodios, ritmo y tensión, digna del escenario europeo del Santiago Bernabéu.
